152 d. C. Sethos Leontis, un joven y hábil luchador, resulta gravemente herido de una forma muy inesperada.
2012 d. C. Eva es una chica brillante pero tiene muchos problemas. Su vida cambia al recibir una nueva oportunidad en un colegio para jóvenes talentos. Un accidente en el laboratorio traerá consigo terribles consecuencias.
Sethos y Eva están unidos por una conexión extraordinaria que, sin embargo, amenaza con separarlos porque la fiebre que los une es incurable. Enamorarse puede llegar a ser mortal.
¿Podrá desafiar su amor al choque de ambos mundos y desafiar al tiempo?
Sethos y Eva viven en diferentes épocas. Él es un gran gladiador que, justo cuando se enamora de Livia, resulta herido de muerte; y debe recuperarse mientras intenta encontrar la manera de estar con la mujer que ama. Eva es una adolescente superdotada, con un gran talento para la ciencia y la informática. Pasa por una difícil situación familiar y, tras ser expulsada de varios colegios, entra a formar parte de una prestigiosa escuela para jóvenes muy inteligentes.
Seth y Eva, por diversas y desconocidas circunstancias, acaban padeciendo una misteriosa fiebre que, sin que lo sepan, acabará uniéndolos más allá del tiempo y el espacio.
De entrada, la historia, aunque puede ser un pelín típica (viajes en el tiempo y un chico y una chica de distintas eras que se encuentran) llama la atención: es intrigante y prometedora. Una pena que, por lo menos en este primer libro, no se la haya sacado el partido que debería.
La trama alterna los capítulos narrados por Seth con los narrados por Eva. Me quedo con los contados por ella, puesto que tienen más acción, se hacen más amenos y fluidos, y son más interesantes. Los del luchador, por el contrario, tienen un ritmo más pesado y ocupan muchas páginas para lo poco que aportan.
Que las versiones de cada protagonista se vayan mezclando, y que las de uno sean mucho más entretenidas que las del otro, hacen que la historia se desarrolle de forma irregular y que el ritmo tenga altibajos imposibles de pasar por alto. Aunque Seth nos da más información sobre la fiebre, que es de lo que trata el libro, me alegraba cada vez que la tocaba a Eva narrar su parte de la historia, más desenfadada y ágil.
A pesar de que los capítulos del joven podrían haber sido más dinámicos y condensados, es un punto a favor que la temática sea variada y que se traten todo tipo de asuntos: amores prohibidos, huidas y luchas, muerte, mundos inesperados y descubrimientos increíbles por parte de Seth; y problemas familiares, clases y estudios, actuaciones musicales, ligoteos y discusiones con amigas por parte de Eva.
En cuanto a la narración, está bien, sin destacar en exceso. Valoro la capacidad de la autora para meterse en la piel de dos protagonistas tan dispares y de épocas tan distintas.
En general, el libro es demasiado introductorio y pasan pocas cosas importantes o trascendentes a lo largo de él. Por muy entretenidos que puedan resultar algunos hechos, como la vida de Eva en el centro donde estudia, son situaciones totalmente prescindibles y de relleno. La historia se extiende demasiado sin motivo y contiene gran cantidad de paja y hojas sobrantes. Esta obra podría contar lo mismo en la mitad de páginas, o las casi 450 que tiene podían haberse aprovechado mejor para ir realmente al quid de la cuestión y desarrollar más la trama principal.
Apenas sabemos nada sobre la fiebre, Parallon, o el lazo existente entre Seth y Eva; pero dado que es primera parte de trilogía y que seguramente estos misterios se desvelen en próximos libros, no tendré en cuenta este punto.
Lo que sí tengo en cuenta es que apenas sucede nada relevante, hay varios aspectos que parecen estar cogidos con pinzas, y lo poco que ocurre es totalmente esperado y predecible.
La novela se divide en tres partes, y es la tercera la que la hace subir nota y la que provoca que mi idea sobre la historia mejore (aunque es la parte más corta de todas). Es emocionante y me enganchó mucho. Gracias a esos últimos capítulos, tengo una percepción más positiva del libro, y me he quedado con ganas de leer la continuación, que espero que solvente todos los fallos que hacen flojear esta primera obra.
La Fiebre es el primer volumen de la trilogía Parallon.
El libro La Fiebre peca de ser excesivamente introductorio, predecible y plano.
El ritmo es irregular, la trama está poco aprovechada, y la forma de plantearla y desarrollarla puede mejorar mucho.
Afortunadamente, los últimos capítulos suben nota y compensan algunos fallos del resto de la novela, haciendo que me enganchara y que por primera vez en toda la lectura conectara con los personajes y consiguieran llegarme.
Tengo ganas de leer su segunda parte, saber qué pasará con Seth y Eva, conocer la respuesta a las muchas preguntas sin responder, y comprobar si la continuación es todo lo que este libro prometía y no fue.
Leyna