A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel - conocer a su escritor favorito -, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte...
Hazel es una chica con cáncer que va a un grupo de apoyo para contentar a su madre, la cuál piensa (y tiene motivos para ello) que la adolescente sufre depresión y que juntarse con chicos de su edad que padecen esa enfermedad ayudará a su hija a salir del cascarón. Un miércoles como cualquier otro (o eso cree ella), Hazel asiste al grupo de apoyo; allí aparece Augustus (Gus), un nuevo miembro que no deja de mirarla y con el que pronto empezará a tontear. Y no sólo eso, porque también compartirán conversaciones sobre sus vidas, su enfermedad... o sus hobbies, como la lectura. Así es como Hazel habla a Gus de su libro favorito, y así es como los derroteros del destino les llevan a intentar viajar a Amsterdam para conocer al escritor del mismo. Un viaje que lo cambiará todo.
Bajo la misma estrella me ha fascinado. Es simplemente PRECIOSO.
Los personajes son realmente increíbles. Esta obra no tiene pelos en la lengua y sus dos protagonistas tampoco.
Hazel y Augustus. Augustus y Hazel. A cuál más sarcástico (cosa que me encanta). Ella es una amante de los libros y de los realitys show, él un fan incondicional de los juegos de rol. Hazel es directa, inteligente, mucho más fuerte de lo que cree, ingeniosa y a ratos tímida. Gus es atrevido, alegre, pícaro, divertido y en ocasiones descarado. Pero los dos son tremendamente cercanos y reales. Tienen sus defectos: a veces se enfadan, a veces son bordes, a veces se dejan llevar por la desesperación. Pero eso los hace aún más excepcionales: ¡qué protagonistas tan geniales, tan auténticos y tan humanos! Los adoro, es imposible no quererlos. Ambos han conseguido hacerse un hueco en mi corazón; y es que tanto Hazel como Augustus me enamoraron de inmediato. Al primer instante.
Los padres de Hazel también me encandilaron (los de Gus en menor medida, pero es cierto que salen menos y no se les conoce tanto): son muy tiernos.
La pluma de John Green es perfecta. Escribe sin tapujos, cuenta las cosas como son sin adornarlas o suavizarlas. No se anda por las ramas y es directa, clara y muy cruda; pero también es nostálgica, dulce, emotiva y hermosa.
Con estos ingredientes es obvio que el libro se lee solo, con un ritmo ágil, ameno y animado.
Bajo la misma estrella es agudo e irónico. Fresco y nada convencional. Una novela honesta y muy dura donde el dolor, la frustración y la resignación se entremezclan durante su lectura con la ternura, la positividad, la esperanza y el amor.
La obra es triste y, a la vez, maravillosamente divertida: la historia que cuenta está impregnada por un sentido del humor constante y extraordinario. Admiro cómo podía sacarme una sonrisa incluso en los momentos más trágicos.
Con este libro lloré a lágrima viva, pero también me reí mucho, muchísimo. Me hizo pensar y replantearme cosas. Te implicas tanto en la trama que se vive muy intensamente.
Bajo la misma estrella es, sin duda, la mejor obra que ha pasado por mis manos en lo que llevamos de año.
Hace reflexionar, llorar a mares y reír a carcajadas.
Una historia magnífica, con una narración excelente y unos personajes fantásticos.
Es un libro especial, de esos que dejan huella y que siempre recordaré con muchísimo cariño.
Leyna