Archer, padre soltero y chef de fama internacional, jamás planeó trasladarse a un pueblecito, y mucho menos dirigir una cafetería cuyo plato principal eran las tortitas. Pero en Dream Harbor necesitan un nuevo chef y él necesita una comunidad que lo ayude a criar a su hija, Olive. Ahora, Iris se encuentra en un nuevo mundo. Un mundo en el que su atractivo nuevo jefe duerme al otro lado del pasillo y acostumbra a cocinar con una camiseta muy ajustada... ¿Acaso no debería resultar sencillo mantener una relación estrictamente profesional?
La casa de las tortitas de fresa es una deliciosa novela feel-good que abraza al lector con la calidez de un pueblo pequeño, personajes entrañables y una historia que sabe exactamente cómo reconfortar el corazón. Laurie Gilmore nos sumerge en un mundo lleno de encanto, donde las segundas oportunidades, el amor y el poder de la comunidad se entrelazan con una dulzura irresistible.
Gracias a una encantadora protagonista, escenarios que parecen sacados de una postal y una acogedora cafetería especializada en tortitas (sí, ¡de fresa!) también conocemos a una serie de personajes secundarios que rápidamente se ganan un espacio en el corazón del lector: vecinos curiosos, amistades inesperadas y un interés romántico que añade la dosis justa de tensión y ternura.
Laurie Gilmore escribe con una voz cálida, ligera y emocionalmente honesta. Su estilo recuerda a las mejores tramas cozys o a las series reconfortantes como Gilmore Girls (coincidencia de apellido o no, la atmósfera es similar). De esas historias que se disfrutan en cualquier época del año pero que invitan a leerlas especialmente en otoño; genial para deleitarse en esta maravillosa época junto a velas, mantas, calcetines gorditos y una obra de este calibre entre las manos.
La ambientación está tan bien lograda que casi puedes oler el café recién hecho y las tortitas doradas en cada página.
El romance es precioso y alterna este aire mono y tierno con escenas deliciosamente spicy. Además, narrado en tercera persona, conoceremos la perspectiva de ambos para ser testigos, de mejor manera, de cómo surgen y evolucionan sus sentimientos.
Ideal para quienes buscan una lectura suave, esperanzadora y llena de pequeños momentos felices, La casa de las tortitas de fresa es una historia que deja el corazón contento y el alma un poco más ligera. Perfecta para leer con una taza caliente en la mano y una sonrisa en los labios.
Una joya reconfortante para los amantes del romance contemporáneo y los pueblos que parecen abrazarte.
P.D. Además de esa portada tan preciosa y cuqui, el libro cuenta con un mapa monísimo y una playlist que os acompañará durante la lectura.
Leyna
