Es el año 2380 y los cadetes de último curso de la Academia Aurora van a recibir su primera misión. El estudiante estrella, Tyler Jones, está listo para reclutar al escuadrón de sus sueños, pero su ridículo heroísmo hace que tenga que conformarse con un equipo que nadie más en la academia querría aceptar:
Una diplomática arrogante con cinturón negro en sarcasmo. Una científica sociópata aficionada a disparar a sus compañeros.El genio de la tecnología más beligerante de toda la galaxia. Un guerrero alienígena con problemas para controlar su ira.Una piloto que, por si os lo estabais preguntando, no siente nada por Tyler. Nada en absoluto.
Además, el escuadrón de Tyler ni siquiera es su mayor problema: para eso ya está Aurora Jie-Lin O'Malley, la chica que acaba de rescatar del espacio interdimensional. Atrapada en un sueño criogénico durante dos siglos, Auri es una chica al margen del tiempo y fuera de lugar. Sin embargo, podría ser el catalizador de una guerra que lleva gestándose millones de años, y el escuadrón de perdedores, casos disciplinarios e inadaptados de Tyler podría ser la última esperanza de toda la galaxia...
Tras probar al autor hace años con una de sus historias de fantasía sin que me convenciera ni la trama ni su pluma, decidí volver a darle una oportunidad cambiando completamente de género: la ciencia ficción. Esta obra tenía muy buena pinta y había escuchado hablar muy bien de la trilogía que con ella comienza; ha sido un gustazo leerla.
Aquí conoceremos a Tyler, quien se salta el reclutamiento para salvar a una chica. Lo que no esperaba es que eso desembocara en un montón de circunstancias, aventuras y misterios que pondrían en peligro a su escuadrón. La chica en cuestión es Aurora, una joven criogenizada que ha despertado después de 200 años de letargo, y que es mucho más que una persona perdida en el tiempo y el espacio. Las circunstancias provocan que Tyler no pueda elegir el grupo soñado que pensó en un primer momento y que acabe formando equipo con gente que jamás imaginó. Esto desemboca en unas dinámicas muy entretenidas y curiosas.
Uno de los elementos fuertes del libro es que hay muchos puntos de vista. Cada capítulo está narrado por uno de los personajes principales y es la decisión perfecta para explorar todas las perspectivas, así como para conocer mejor al elenco.
Esta obra coral, escrita a cuatro manos, se divide en tres partes. Si bien la primera me resultó algo más lenta, de la segunda en adelante el ritmo mejora y la historia cobra fuerza e interés.
Como he mencionado al principio de la reseña, ya había leído algo de Jay Kristoff con anterioridad, pero esta ha sido mi primera toma de contacto con Amie Kaufman. Creo que ambos forman un tándem increíble y que se complementan muy bien.
He disfrutado especialmente del sentido del humor: soy una gran fan del sarcasmo y la ironía, y ambos son ingredientes que no faltan en la novela. Me gustaron mucho los comentarios mordaces. Sin embargo, que haya comedia a lo largo de toda la historia no significa que no encontremos momentos más tensos, repletos de acción y drama.
Entre capítulo capítulo se incluyen documentos, informes y otro tipo de detalles que hacen la lectura más amena.
Recordemos que estamos ante una novela de ciencia ficción, por lo cual todo lo referente al espacio, planetas, naves etc. tiene mucho protagonismo. Aunque este no es mi género, eso no me ha impedido disfrutar de la lectura.
Aurora Rising sorprende por sus grandes toques de comedia (me he reído mucho leyendo el libro) y conquista por esos personajes tan dispares y variopintos.
Leyna
