Londres, 1895. Todo indicaba que podría ser una noche más en la Academia Covenant, cuando Eliza Kyteler y Kate Saint German, dos jóvenes Sangre Negra, deciden despertar a todos los muertos del cementerio. Lo que parecía una simple travesura, se convierte en una expulsión definitiva de la Academia. Ahora, lo único que le queda a Eliza es ser presentada en sociedad y encontrar al marido perfecto. Dos cosas que, por más que sea la prioridad número uno de sus tíos, es la última en su lista de deseos. Pero mientras sus días comienzan a transcurrir entre llamativos vestidos, telas caras y bailes, una oscura amenaza comienza a crecer en los rincones más oscuros de Londres. 27 después del asesinato de los padres de Eliza, la muerte vuelve a azotar a los Sangre Negra. Y cada víctima aparece en un estado más macabro. ¿Quién está detrás de los asesinatos? ¿Cuál es la amenaza que pone en peligro tanto a los brujos como a los no mágicos?
El vals de la bruja es el libro que más vi recomendado como lectura de Halloween el pasado 31 de octubre. Ya sólo por eso me llamó la atención, además de que todas las reseñas eran excelentes.
Aprovechando que en mayo se publicó en el segundo libro de la trilogía (os recuerdo que cada obra tiene diferentes protagonistas) decidí que era el momento de ponerme con esta historia y estrenarme leyendo a Belén Martínez. No ha podido ser mejor: el libro me ha encantado y se va directo a mis favoritos del año. Una auténtica delicia.
La historia me mantuvo intrigada y dentrísimo desde el prólogo: una época victoriana llena de magia y con unos macabros crímenes que empiezan a sucederse.
Estamos en un mundo donde hay personas con poderes (los Sangre Negra) y otras que no poseen ningún tipo de magia (los Sangre Roja). Eliza es hija de dos de los Sangre Negra más famosos del mundo, aunque ella siempre ha sentido la decepción que suponía no seguir sus pasos. Cuando, tras cierto incidente (que implica muertos saliendo de sus tumbas) tanto ella como su prima son expulsadas de la Academia, nuestra protagonista deberá hacer frente a algo que odia: presentarse en sociedad, ir a la modista a que le hagan maravillosos vestidos y asistir a bailes y fiestas.
Esta es una ambientación que me enamora; me encanta que se mezcle la época victoriana y sus convenciones sociales con la magia (sobre todo si me la presentan así) y con la investigación de los asesinatos. He disfrutado muchísimo de cada palabra. Leía con avidez cada dato que la obra aportaba, ya fuera sobre los personajes, sobre su sociedad mágica, sobre los crímenes… Todo me tenía completamente absorbida.
Belén Martínez escribe de maravilla, tiene una prosa exquisita, elegante y cuidada. Me ha resultado muy fácil de leer: a pesar de que el libro tiene 500 páginas y la letra es pequeña, sentía que se leía solo y que pasaba una hoja tras otra sin darme cuenta (el día que lo empecé pensaba que no iba a poder leer mucho y devoré las primeras 100 páginas del tirón).
Me han encantado los personajes. TODOS. Conforman un elenco perfectamente desarrollado, con muchísimos matices y muy bien perfilado. Me ha gustado muchísimo Trece, el Centinela demonio de Eliza, y adoraba leer sus interacciones y las escenas que compartían. Por supuesto también me ha encantado Andrei, un Sangre Roja que se ve envuelto en este increíble, mágico y, también, crudo mundo.
El final es alucinante. Las últimas páginas resultan vertiginosas, un no parar de acción y de revelaciones; y el último capítulo me ha parecido perfecto de principio a fin. Amo cómo ha concluido la autora esta historia: ha conseguido emocionarme y me ha dejado con un muy buen sabor de boca y pensando en los personajes incluso tiempo después. El epílogo también es genial; además, da alguna pista acerca de por dónde puede tirar la segunda entrega.
Dicho libro, El alma del brujo, transcurre 45 años después de este y tiene protagonistas diferentes, pero está muy relacionado con El vals de la bruja.
También hay un relato, La muerte del brujo, que podéis descargar gratuitamente en la web de la editorial o en plataformas digitales. Amplía la historia de esta primera parte y me ha atrapado tanto como el libro en sí: habría leído una novela entera sobre este relato.
El Vals de la bruja me ha enamorado por completo.
Una historia atrayente, que engancha y que está estupendamente narrada, con unos personajes que no os dejarán indiferentes.
Quiero leer todos los libros de la autora.
Leyna
