
Él es Hamlet, príncipe de Dinamarca. Ella es simplemente Ofelia. Si creías conocer su historia, desengáñate: solo conocías una de las dos caras.
En esta reinvención de la célebre tragedia de Shakespeare, Ofelia alza la voz y explica su versión.
Lista, bella e ingeniosa, pronto aprende a moverse entre los hilos del poder en la corte, donde nada es lo que parece. Pero, al enamorarse del príncipe, debe ocultar su relación en las sombras del palacio.
Hacía mucho (años y años) que no publicaba una No-reseña, pero también hacía años que no dejaba un libro a medias sin buscar siquiera lo que pasa, cómo se desarrolla la historia y cuál es su desenlace.
Pero es que Ofelia me parecía un TOSTÓN en mayúsculas. Lo encontré en la biblioteca y decidí empezarlo allí mismo para llevármelo reservado cuando me fuera a casa, pero después de 100 páginas (que consideré un verdadero suplicio) ni se me pasó por la cabeza seguir leyendo más; así que lo dejé donde lo encontré.
100 páginas aguanté, como os acabo de comentar, y me parecen muchas.
Ofelia es un personaje odioso e insufrible. Sólo le importan las apariencias, lo que pensarán los demás de ella y conseguir el amor del príncipe (de quién se enamora la primera vez que lo ve, siendo tan sólo una niña). Como no he acabado de leer la obra, no sé si experimenta algún tipo de evolución a lo largo de la novela. Espero que sí.
Hamlet también me parece bastante insoportable, engreído y muy superficial. Y el instalove que ocurre no me gustó nada de nada. Ella se enamora de él en cuanto lo ve, aunque es una niña, y ya se encapricha y trata de tener contacto con él durante los años venideros. Él parece interesado por Ofelia enseguida, sin apenas haberse relacionado ni haber intercambiado una o dos conversaciones. Lo siento, pero no lo compro. No es en absoluto creíble.
Hay tintes machistas que tampoco me han agradado. Entiendo que es una obra basada en otra que proviene de cierta época, pero la parte misógina no proviene de la sociedad o las creencias de entonces, sino de la propia Ofelia. La forma en que trata a otras chicas, cómo arruina la vida a una de ellas, o las juzga por estar con chicos (cuando la propia Ofelia hace lo mismo) no me gustó un pelo.
El ritmo me pareció bastante lento y pesado, incluso aunque los capítulos no son excesivamente largos. La narración tampoco me convenció. Me dio la impresión de que la autora trataba, sin éxito, de aportar un toque más clásico (como la obra en la que se basa). Sentía que intentaba hacer florituras y ser elegante, pero la notaba impostada, forzada y poco natural.
Hasta aquí mi No-Reseña, espero que si leéis el libro podáis acabarlo y disfrutarlo :)
Leyna