Victoria y Kenji comparten un secreto: las cicatrices que recorren sus muñecas. Para ella, los días transcurren contando calorías e intentando que su hermana no la obligue a comer más de lo que ella considera suficiente. Él vive escondiendo las marcas de su pasado bajo tatuajes y trabajando de sol a sol en un bar para amantes del rock. Ambos están solos, aislados del mundo… Hasta que Kenji descubre a Victoria en los baños del bar donde trabaja rodeada de un charco de sangre. Todos creen que ha intentado suicidarse, porque sufre anorexia, porque su novio acaba de dejarla, porque en definitiva parecía inevitable. Pero nadie la entiende realmente… hasta entonces. Victoria y Kenji se mueven a la velocidad de la vida e, inevitablemente, acabarán encontrándose.
Victoria no pretendía suicidarse cuando entró a un bar cualquiera y se cortó las muñecas en su baño, no. Ella quería evadirse, quería que el dolor de sus cortes borrara el dolor aún más intenso de la reciente ruptura con su novio de hace años. Pero claro, nadie la cree. Y nadie la entiende. Ahora Victoria se enfrenta al fin de una larga relación e intenta sacar adelante los estudios mientras come lo menos posible (y procura que nadie se entere para que no la manden derechita al hospital). Lo que menos espera es conocer a alguien como Kenji, y que ese hecho marque un antes y un después en su vida.
Comencé la lectura de Corazón de mariposa con las ganas de conocer la historia de Victoria y Kenji y con la curiosidad de descubrir cómo afronta el libro el tema de la anorexia, pues no recuerdo haber leído ningún libro que trate dicha enfermedad.
Sobre esto último, se nota que la autora sabe de lo que habla: lo que concierne a la anorexia se narra de una manera cruda, realista y desgarradora. En cuanto a la relación de Victoria y Kenji... no que quedado tan satisfecha.
Mi sensación al acabar la obra es que el libro tiene aspectos positivos, pero también muchos fallos.
Como ya he comentado, el tema de la anorexia no podría estar mejor tratado. Creo que es una enfermedad bastante "desconocida", que cuesta entender y con la que resulta difícil empatizar, y el hecho de que Andrea Tomé se adentre en ella y nos la explique desde el punto de vista de la persona que la sufre, poniéndonos en su lugar, es un gran logro. He sentido verdadera angustia leyendo cómo Victoria se pasaba el día contando calorías, cómo buscaba una y mil formas de perder peso o no comer, cómo engañaba a las personas de su entorno para conseguirlo, cómo alimentarse puede suponer tal infierno.
La historia de amor, por el contrario, me ha dejado bastante fría. Al leer la sinopsis pensaba que tendría más peso en la obra, que la novela nos contaría por un lado cómo Victoria se enfrenta a la anorexia y por otro su relación con Kenji, pero me he encontrado con que es la enfermedad de Victoria el tema principal de la obra y que de la historia de amor nos muestran el principio, la introducción a su romance. Por el argumento del libro me esperaba algo diferente, algo más especial e intenso.
Los personajes tampoco me han convencido, ya que la protagonista es la única a la que podemos conocer a fondo, y me provocó sentimientos encontrados. Sé que su situación y su enfermedad son las causantes de muchas de las cosas que piensa y hace, pero no pude evitar que en ocasiones Victoria me resultara insoportable, sobre todo cuando en las escenas está ella sola. Sin embargo, en otros momentos me gustó su forma de interactuar y de relacionarse con la gente, es en los diálogos donde saca a la luz su lado ingenioso y sarcástico.
Kenji también tiene bastantes problemas, y lleva a cuestas un duro pasado y presente. Podría haber llegado a gustarme si la obra contara más del chico: eché muchísimo en falta que no se profundizara ni en él ni en su historia, así como que algunos de sus problemas se expliquen por encima y nunca se llegue a mencionar nada de cómo van, de su evolución o de su superación.
Al igual que ocurre con Kenji, tampoco se indaga mucho en el resto de personajes, pero soy consciente de que la extensión de la novela es corta y de que es complicado ahondar en el elenco en pocas páginas, aunque me agradó lo poco que conocí de la hermana de Victoria.