Una nueva app está acorralando a la élite del instituto Bayview para estudiantes de perfil elevado. Las filtraciones de la vida privada de los estudiantes corren como la pólvora por la nueva red social creada por Simon Kelleher, alumno de la misma institución.
Pero la
cosa se pone muy seria cuando Simon es asesinado justo delante de sus
víctimas. Los cuatro cabecillas de la «crème de la crème» estudiantil se
convierten en
sospechosos directos del asesinato.
¿Qué secretos guardarían para arriesgarse a acabar con Simon?
¿Quién será el culpable?
Aunque la trama pueda recordar a otros libros sobre problemas ocasionados por redes sociales o peligrosas páginas web, no tiene nada que ver. Sí, Malas Lenguas era un espacio donde se colgaban los cotilleos de los estudiantes (a lo Gossip Girl) y nadie sabe quién daba los "chivatazos" (lo que todos tenían claro es que cada detalle expuesto era cierto), pero esta historia se centra en el asesinato del creador de dicha plataforma.
Hay 4 sospechosos: los alumnos que se encontraban con Simon cuando éste murió. Bronwyn: estudiante modelo, responsable, inteligente y madura. Nate: pasa de todo, su vida familiar es un desastre y está con la condicional por vender drogas. Addy: chica popular que vive a la sombra de su novio. Cooper: estrella del béisbol, guapo, admirado y que no se lleva mal con nadie.
Es
difícil imaginar que alguno de ellos haya sido capaz de cometer un
asesinato, pero todos tienen secretos que por nada del mundo desean que
salgan a la luz.
Bronwyn y Nate me gustaron desde el principio, pero Addy y Cooper me fueron ganando a medida que avanzaba el libro. Todos experimentan una evolución a lo largo de la obra, pero Addy y Cooper son los que más cambian. Sobre todo Addy, tiene mucha fuerza y voluntad. Los cuatro pasan por situaciones complicadas y tenían motivos para querer que Simon muriera.
La pluma de Karen M. McManus, que muestra los puntos de vista de todos los protagonistas, es magnífica. Sabe meterse en la cabeza de cada uno, narrar con elegancia y enganchar con su estilo. Entre la intriga, las ganas de saber qué pasó y lo amena que resulta la lectura, el ritmo resulta muy ágil y fluido.
Uno de los aspectos que más me han gustado es que, en otras novelas parecidas, hay sospechosos demasiado obvios que el lector descarta precisamente por eso (o acierta al apostar por alguien que nunca se pensó que sería el culpable), pero en esta obra se plantean todas las hipótesis y teorías que se nos puedan ocurrir. Muchas veces pensaba algo relativo a la investigación (algo lógico y normal, que sería poco creíble que no se comentara) y al poco algún personaje expresaba lo que yo estaba suponiendo. Eso me ha gustado porque me sentí mucho más metida en la trama y también hace que lo que ocurre sea más realista y cercano.
He disfrutado con las continuas sorpresas, con el proceso de la investigación, con lo que eso conlleva (interrogatorios, reuniones con abogados, reportajes en los medios…) y con el desarrollo de la vida personal de todos los protagonistas.
El final me ha dejado muy satisfecha: me parece creíble y el adecuado para cada miembro del elenco.
Alguien está mintiendo es un libro intrigante y sorprendente. Su misteriosa historia atrapa y el elenco es un elemento a destacar.
Lo recomiendo.
Leyna

