
Como hijo de una superestrella de Hollywood… Derek Edwards es algo así como el rey del instituto.
Como hija de la nueva directora… Elise Benton no es la recién llegada más popular de la escuela.
Cuando el mejor amigo de Derek empieza a salir con la guapa hermana de Elise, ambos empiezan a pasar más tiempo juntos y acabaran descubriendo que todas las personas son siempre lo que parecen.
Este libro me ha provocado muchos sentimientos encontrados, ya que por un lado es una historia ligera, divertida y desenfadada, pero por otra parte flojea en varios puntos.
Para empezar: la historia. Me gusta que sea distendida y amena. El argumento entretiene y está bien para pasar el rato. Además, hay bastantes referencias a Orgullo y Prejuicio. El problema es que me sobran algunas tramas y/o escenas y, a veces, la forma que tiene la autora de crear esas coincidencias con la obra de Jane Austen me resultó un poco forzada. Ciertas reacciones, conversaciones o hechos los sentí poco naturales, como forzosos. Creo que se recalca exageradamente que la gente que rodea a Derek se relaciona con él por interés y hay varias incoherencias: me puedo creer que los compañeros del instituto quieran llevarse bien con él porque sus padres son famosos, pero no me parece realista que la madre de la protagonista, que se supone que es una mujer muy estricta, con unos valores éticos y morales muy fuertes, lo trate con favoritismo por algo así. Es incongruente que con esos principios que se dice que tiene esté tan empeñada en que sus hijas se relacionen con ciertos chicos por la profesión de sus padres; más cuando ella y su marido temen que sus hijas se vean deslumbradas por el estilo de vida tan superficial que las rodea ahora. Si la autora quería hacer un guiño a Orgullo y Prejuicio mostrando que la familia de Elise es un desastre del que avergonzarse y que su madre insiste en juntarla con Derek, podía haberlo hecho de manera más lógica, como por las notas que saca (dado que encima ella es la directora del centro) y no por algo tan contrario al personaje como que los progenitores del chico son actores de Hollywood. O bien podían haber pintado a la madre como una interesada y punto, pero eso me descolocaba mucho.
Elise me ha caído bien sobre todo por su ironía y sentido del humor. Es inteligente y tiene respuestas rápidas e ingeniosas, dando lugar a muchos diálogos ágiles y graciosos. Derek, por el tipo de vida que lleva, es más cerrado y reservado, pero también me ha gustado su personalidad. A la que no podía soportar es a una de las hermanas de Elise: envidiosa, infantil, caprichosa, inmadura y repelente. Me sacaba de quicio.
El ritmo es fluido, en parte porque la narración es fresca y sencilla, y en parte porque hay muchísimos diálogos que, como ya he comentado, son rápidos y mordaces. Además, la obra es corta; no llega a las 250 páginas.
La recta final del libro contiene los momentos más bonitos de la obra; me gusta la naturalidad y a la vez tensión con que se presenta el avance del romance, ya que me resultó realista y mono.
Sin embargo, el final me ha dejado fría. Siento que las escenas que siguen a cierto momento son totalmente de relleno y que no aportan nada, además de que tampoco pasa nada "grande" que ponga el broche de oro a la trama.
Fama y Prejuicio es un libro liviano y entretenido, sin pretensiones, pero que en mi opinión deja que desear en varios aspectos.
Leyna