
Hay gente que lo tiene todo, y otros que no tienen nada. Kate es de los que no tienen nada. Pero está dispuesta a cambiar su suerte: ahora es una estudiante becada del elitista Colegio Waverly de Nueva York y su plan es trepar por los escalafones sociales para conseguir entrar en Yale. Ya se ha hecho amiga de las chicas populares, en especial de la consentida, fabulosamente rica y profundamente traumatizada Olivia Sumner. Cuando el atractivo Mark Redkin es contratado por la administración de Waverly, se hace un lugar en los corazones de sus estudiantes, en especial en los de Kate y Olivia. Pero Mark también tiene planes, y está dispuesto a todo para llegar a la cima… ¿Cuánto se acercarán Kate y Olivia a Mark sin pasar de depredadoras a presas?
La obra está narrada por Kate y Olivia, dos jóvenes con muchos secretos y un pasado tormentoso que desean guardar a toda costa. Los capítulos alternan sus puntos de vista pero, mientras Kate nos cuenta lo que vive en primera persona, las experiencias de Olivia se narran en tercera. No sabría decir cuál de las partes me ha gustado más, quizá las de Kate (que muestra el presente con algunos flashbacks del pasado) pero los capítulos de Olivia también son interesantes.
Kate es inteligente, calculadora y manipuladora. Controla el arte del engaño y utilizará todas sus armas para cumplir su propósito: estudiar en Yale. Sabe cómo ganarse el favor y confianza de las personas, cómo convencer a cualquier psicólogo o terapeuta de lo que le conviene, a quién arrimarse y cómo escalar socialmente. Tiene una capacidad de análisis y estrategia increíbles y mucha fuerza mental. Desde el principio pone la mira en su objetivo: Olivia, una joven de la alta sociedad con el punto justo de trastorno como para que no se vuelva loca pero sí como para que sea vulnerable y maleable, con una larga tradición en Yale y con un padre con recursos y contactos. Me gustó encontrarme con una protagonista así y también ver su evolución y conocer lo que hay debajo de su fachada.
Olivia daría lo que fuera por sentir algo, aunque sabe que es difícil con la medicación que toma; aunque depender de ciertas sustancias no es nada extraño en su círculo. Kate llega como una luz a su vida, como un torrente de energía y alegría.
Por otro lado tenemos a Mark, el personaje que más destaca junto a Olivia y Kate. Tiene mucho en común con esta última, puesto que también sabe ganarse el favor de la gente, encandilar y utilizar a las personas para alcanzar sus objetivos. La diferencia es que Mark es mucho más peligroso y ambicioso y está dispuesto a llegar más lejos para cumplir lo que se propone, metiendo a varias personas en un arriesgado juego.
El ritmo es ágil y la novela cuenta con bastantes sorpresas, acción y un leve toque de romance; pero lo que más peso tiene es toda la intriga y el misterio que envuelve la trama. Sentía mucha curiosidad por lo que esconde cada personaje y por cómo se desarrollaría todo.
El problema que encuentro es que, desde mi punto de vista, el argumento no se explota lo suficiente ni se le saca partido. Siento que al final todo se queda en nada y que muchas cosas que pasan y que podrían dar mucho juego acaban resolviéndose rápidamente, no dando más que hablar o quedándose a medias. Me hubiera gustado que se profundizara más en el pasado de las protagonistas y también de Mark.
El final me provoca sentimientos encontrados: por un lado me gusta por lo sorprendente e inesperado (no es nada predecible), pero por otro me chafó que acabara algo abierto porque necesito respuestas.
Cuidado con ella destaca por la intriga y secretos pero flojea al no sacar el debido provecho a la historia.
Leyna