Callie solo quería pasar un fin de semana tranquilo con su mejor amigue. Le prometió a su madre que se las arreglaría para hacerse cargo del negocio familiar, un escape room de ocultismo, mientras ella estuviera fuera de la ciudad. Pero entonces aparece un grupo de culto satánico, asegurando que el libro de hechizos de atrezzo de una de las salas es auténtico y que lo necesitan para invocar la presencia de la mano derecha del diablo. Por supuesto, se llevan a Callie y a su amiga con ellos. Pero cuando la invocación trae la presencia de un atractivo diablo vestido con chaqueta de cuero y llamado Luke, la noche pasa de extraña a completamente surrealista. Luke se ofrece a ayudar a Callie a detener al grupo de culto, que pretende destruir el mundo. Y mientras ambos intentar anticipar sus movimientos, Callie se siente peligrosamente atraída por el irritante (y tremendamente atractivo) Luke. Lo que Callie desconoce es que su acompañante es en realidad Luke Morningstar, Príncipe del Infierno e hijo del mismísimo diablo. Callie nunca ha tenido tiempo para el amor, y con el apocalipsis a la vuelta de la esquina, ¿habrá lugar para el romance, cuando el infierno está a punto de saltar por los aires?
Esta fue una de mis lecturas de cara a Halloween por los tintes paranormales de su argumento, y si bien ha resultado ser una obra ligera y amena, hay algunos aspectos que no me han convencido.
La historia nos narra cómo Callie, encargada de un Escape Room, acaba siendo secuestrada por los miembros de una secta satánica que roban un grimorio ubicado en la sala de ocultismo. Junto con su mejor amigue verán cómo invocan a un demonio con el fin de desatar el apocalipsis.
Ya la premisa me parece original, interesante y divertida. Soy muy fan de los Escape Room, por lo que todas las menciones a ese tema me encantaron. Además, a lo largo del libro nuestros personajes deben ir a varios sitios, buscar diversos objetos e incluso resolver algún enigma para dar con ellos, lo cual me resultó muy entretenido. A esto se le suman referencias frikis (tipo Harry Potter, El Señor de los Anillos, etc.) que me hicieron sentir conectada con el mundo y los personajes.
La novela es dinámica y se lee rápido (me duró dos días); pasan cosas constantemente. Sin embargo, entre que los hechos no paran de sucederse y que no es un libro muy largo, creo que no se profundiza en el elenco. Callie es una joven inteligente, obsesa de los datos, cabezota e indecisa. Está desesperada por encontrar su vocación, ya que no sabe qué hacer con su vida. Luke, a pesar de su encanto, desparpajo y carisma, ha vivido siempre a la sombra de su padre, sintiéndose un fracaso para él y quienes los rodean, y sin experimentar cariño familiar. Esta faceta más íntima y profunda de ambos protagonistas me parecía muy interesante, y me hubiera gustado que se explorara más a fondo.
Estamos ante una obra de enredos con situaciones cómicas y disparatadas (algunas incluso absurdas). También cuenta con muchos puntos cómicos.
Quizá, mi mayor “pero” sea el romance. El libro transcurre en un lapso de tiempo muy corto, lo que no da lugar a ahondar en ciertos detalles. Le hace un flaco favor a la historia de amor, puesto que hay escenas que me parecieron demasiado repentinas y ciertos momentos que para mí llegan de la nada. Considero que si la obra tuviera más páginas se podría haber desarrollado de una forma más sólida.
Diabólicamente sexy es una comedia romántica paranormal con mucho humor y que se lee rápido, pero a la que le ha faltado profundidad en ciertos temas.
Leyna
