Jimena vive en una casa muy grande, a las afueras del pueblo. En ausencia de sus padres, su nodriza cuida de ella, pero la joven jamás sale de su hogar. ¿Para qué, si allá dentro tiene todo lo que desea y es feliz? Hasta que un día llega hasta las rejas de su puerta un misterioso buhonero. Y con él, las historias. Y el resto del mundo.
Jimena vive a las fueras del pueblo con su nodriza, pero nunca sale de su casa. No es que no pueda o se lo prohíban: está recluida por decisión propia. Un día, un buhonero aparece en la aldea y visita el hogar de la chica con la intención de vender algo.
Como consigue su objetivo, el buhonero vuelve una semana después. Así, en cada encuentro semanal, Jimena y Joseph van acercándose y estableciendo un vínculo, ya que por cada objeto vendido el buhonero cuenta a la joven la historia de su procedencia.
Jimena y Joseph tienen unas personalidades muy distintas, quizá por eso se complementan como lo hacen: encajan a la perfección.
El libro se divide en 13 capítulos, en cada uno de los cuales se cuenta un relato diferente sobre el objeto vendido en cuestión. Al final de los capítulos siempre encontramos una moraleja o mensaje que nos hace reflexionar.
Diría que esta obra es un libro y a la vez una especie de recopilación de cuentos, mitos y leyendas. No quiero desvelar mucho más de la trama para no chafar el encanto que supone leerlo y descubrirlo por uno mismo.
La temática tratada en cada capítulo es muy variada, pero tienen en común la educación en valores que transmite. Esta obra nos habla de la justicia, el amor, el medio ambiente, los prejuicios, el valor, el orgullo... Enseñanzas que nos sirven para poner en práctica en nuestro día a día.
El Precio de un Ángel de Cobre es una gran lectura: bonita, llena de magia y que consigue emocionar.
Una obra ideal para lectores de todas las edades.
Leyna
