lunes, 12 de marzo de 2018
Publicado por
Leyna
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18:48
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El sol también es una estrella,
Libros,
Nicola Yoon,
Reseña
Esta es la historia de una chica, de un chico y del universo. NATASHA: Soy una persona que cree en la ciencia y en los hechos. No en el destino. Ni en los sueños, que nunca se cumplen. Tampoco soy esa clase de chica que se enamora de un desconocido en una atestada calle de NY. No cuando mi familia está a punto de ser deportada a Jamaica. El amor no tiene cabida en mi vida. DANIEL: Siempre he sido el niño bueno. El estudiante modelo. A la altura de las expectativas de mis padres. Nunca he sido el poeta. Ni el soñador. Pero cuando la vi a ella por primera vez, mi mundo dio un giro y eso dejó de importarme. La sola presencia de Natasha me hacía pensar que el destino nos deparaba algo extraordinario… para los dos. EL UNIVERSO: Cada momento de nuestra existencia nos ha traído a este preciso instante. Ante nosotros se abre un futuro con millones de posibilidades.
El principal motivo por el que quería leer esta obra es que Todo, todo me pareció genial y no podía dejar pasar otro libro de la autora.
Nicola Yoon no decepciona: El sol también es una estrella me ha gustado todavía más.
Es profundo, pero así como Todo, todo goza de una profundidad más emocional, sentimental y seria, el ambiente de esta novela es dicharachero, desenfadado y optimista. Trata temas de todo tipo, desde el amor y el destino hasta el futuro y los sueños, pasando por el racismo y la inmigración, pero siempre desde una perspectiva esperanzadora y sin dramatizar.
La narración me ha fascinado. Hay muchísimas citas destacables y alterna los capítulos de ambos protagonistas (contados en primera persona) con otros en tercera, que hablan del pelo, del destino o de personajes secundarios (aunque sólo aparezcan una vez). Me ha resultado peculiar y atrayente y estaba desando no sólo saber cómo se desarrollaría la historia de Natasha y Daniel, también qué pasaría con otras personas o de qué tema se hablaría a continuación. La obra se lee rapidísimo gracias a lo que engancha la trama, a los capítulos cortos y a los ágiles y abundantes diálogos.
Nicola Yoon tiene la capacidad de crear historias únicas y diferentes. Tanto la trama como el romance me parecieron mágicos y especiales. Por cómo lo cuenta, con esa inteligencia, soltura y manera de atrapar al lector, y también por lo que narra, al mostrarnos un argumento intenso que no sólo trata de nuestros protagonistas. Lo fundamental es la vida y lo que implica.
Esta es la historia de mucha gente, y se nota que la autora la tenía bien pensada e hilada. Me encantan las coincidencias y las casualidades que se van sucediendo y me sorprende la forma tan magistral de representar varios puntos de vista sobre ciertos aspectos y de mostrar cómo todo influye en todo.
Natasha, realista, cínica y apasionada de la ciencia. Daniel, soñador, poeta y alegre. Todavía me asombro de que su romance, que debería haberme parecido precipitado, me resultara tan natural y creíble. Tan espontáneo.
Por sacar un pero a esta maravillosa novela, que estará sin duda entre mis favoritas de este año, diría que me hubiera gustado que el final (que estuvo cerca de hacerme llorar) fuera más explícito. Como en Todo, todo, queda claro y se da a entender, pero hubiera agradecido una o dos páginas más.
El sol también es una estrella es un libro bonito, optimista, emotivo, reflexivo y original.
No os lo podéis perder, lo recomiendo muchísimo.
Leyna