Lost River es un pequeño pueblo costero, hambriento de rumores, donde tiene lugar una fiesta de cumpleaños... y la desaparición de Loren Sprousse. Dos años después, Abby Connors, la que fuera su mejor amiga, regresa a Lost River, el pueblecito donde todo sucedió, para enfrentarse a sus fantasmas y tratar de averiguar a toda costa qué ocurrió, mientras su amor por el novio de Loren crecerá y vencerá todos los obstáculos.Atmósfera inquietante en la que nadie es lo que parece ser y en la que todos esconden un terrible secreto. Los celos y la muerte son dos caras de la misma moneda en Lost River.
Loren, una adolescente carismática, popular y glamurosa, desapareció misteriosamente hace dos años. Ahora, su mejor amiga Abby Connors decide volver al pueblo donde vivía (y donde ocurrió todo) para superar ese duro golpe y poder seguir con su vida. Lo que Abby no esperaba es que la costara tanto. Por un lado, el pueblo va a rememorar el segundo aniversario de la desaparición de Loren, y en un lugar tan pequeño es imposible evitar el tema; por otro, Abby está recibiendo extraños e-mails de "la que todo lo ve" y que, además de odiar profundamente a Loren, parece saber muchas secretos sobre ella y sobre la propia Abby.
¿Qué le ha ocurrido a Loren? ¿Quién es la persona que escribe a Abby y qué pretende? ¿Podrá nuestra protagonista desvelar todos los misterios que se le plantean para poder, por fin, seguir con su vida en paz?
Al principio la trama me recordó mucho a la de la saga de libros y serie de televisión "Pequeñas Mentirosas" (Pretty Little Liars) por la chica popular y desaparecida, tanto odiada como amada, y por los hostiles anónimos de alguien que sabe más de lo que debería y que guarda unos cuantos secretos.
Si hay una cosa que destacar de la novela es el halo de misterio e intriga que la impregna. La autora sabe crear ese ambiente enigmático y un tanto oscuro y macabro que tan bien le va a la historia.
Hay muchos secretos y muchas revelaciones, la mayoría totalmente inesperadas. Lo desconcertante de la trama hizo que a medida que avanzaba sospechara de un culpable distinto de la desaparición de Loren, aunque llega un punto en el que está bastante claro.
Uno de los fallos de la obra es que apenas profundiza en los personajes. El lector sólo llega a intimar con Abby, pues el resto del elenco no aparece lo suficiente como para llegar a conocerle mucho, y eso que Josh (el novio de Loren) y Tancy (amiga de Abby) podían haber dado mucho más juego del que dan.
La relación de Abby y Josh la veo creíble, pero algo que hizo el chico provoca que no me convenza ese romance. Si yo fuera Abby desconfiaría un poco y le pediría una explicación, a pesar de que ella misma dice que sabe qué le va a contestar él si lo hace.
Lo mejor del libro, aparte de los misterios y esa atmósfera tenebrosa, es la narración. No paraba de asombrarme de lo bien que escribe Lorena García Blanco, una joven de 21-22 años. Las descripciones, los diálogos, su forma de expresar y explicar me sorprendieron muy gratamente; así como la manera en que sabe llevar el ritmo de la historia, que es ágil y no decae en ningún momento.
En la vida y en la muerte es una obra autoconclusiva llena de secretos, suspense, algo de acción y un poco de romance.
Una novela muy bien narrada que intriga y entretiene pero con personajes poco profundos y casi desconocidos para el lector.
Una novela muy bien narrada que intriga y entretiene pero con personajes poco profundos y casi desconocidos para el lector.
Leyna