sábado, 20 de abril de 2013
Publicado por
Leyna
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18:13
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La lección de August,
Libros,
Reseña
Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las increíbles historias de La guerra de las Galaxias.
Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal y como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga.
August es un niño de diez años que ha nacido con varios síndromes y malformaciones que hacen de su rostro algo bastante desagradable. Sabe que la gente lo mira boquiabierta, que cuando pasea por la calle se dan codazos unos a otros mientras lo señalan con disimulo y murmuran sobre su aspecto. Aunque duele, August ha aprendido a vivir con ello y a intentar hacer como si eso no pasase. Pero todos sus miedos e inseguridades se agravan cuando sus padres anuncian que ya es hora de que vaya al colegio por primera vez. Sabe que será duro y que tendrá que adaptarse, pero también que puede que, en el fondo, valga la pena.
La historia nos narra la vida de August y cómo se desarrolla ese primer curso en el colegio.
Nos explica la situación familiar del chico, presentándonos a sus padres, su hermana mayor, y su perrita. Nos habla de sus amigos, y empieza a contarnos su experiencia en el centro escolar: con sus altos y bajos, con sus alegrías e ilusiones, con sus baches y decepciones.
Esta novela nos cuela en la vida de August igual que August consigue colarse en la nuestra, porque, desde luego, este joven conseguirá hacerse un hueco en nuestros corazoncitos.
Los personajes están perfectamente perfilados, son profundos y variopintos. Casi todos se hacen querer, son cercanos, y no cuesta nada empatizar con ellos.
August es un niño sensible, inteligente y cariñoso. Su padre es divertido e ingenioso, y su madre comprensiva y protectora. Via, la hermana del chico, es introvertida, responsable, madura y con carácter.
Summer y Jack son compañeros de colegio y amigos de August, aunque allí conocerá también a gente menos agradable, como Julian, un niño cruel y mezquino.
La escritura de R.J. Palacio es directa, fresca, sincera y delicada. Sabe cómo narrar y llegar con las palabras, tiene un sentido del humor muy fino, y se pone en la piel de cada personaje de una manera excepcional.
El ritmo es muy ágil y dinámico, y los cortísimos capítulos que componen la obra hacen que casi se lea sola.
Cuando empecé esta obra, pensaba que estaría contada al completo por August, pero cuál fue mi sorpresa al descubrir que la novela está dividida en partes, y cada una la narra un personaje distinto (aunque nuestro protagonista lo haga más que el resto xD)
Me ha gustado mucho conocer más profundamente al resto del elenco, y ver a través de sus ojos cada acontecimiento. Gracias a eso descubriremos que nada es blanco o negro, que existen los matices, que cada hecho cuenta con varias versiones, y que todo depende de cómo se mire.
La lección de August es un libro autoconclusivo que duele, que emociona, y que hace reír.
Una historia dura y realista a la vez que profunda y emotiva, una narración exquisita, y unos personajes a los que es imposible no coger cariño.
Una obra que hace pensar y reflexionar, que enseña y que, como su título indica, nos da grandes lecciones.
Leyna