«Algunas personas nunca cambian. Supongo que soy una de ellas»
Leah Smith tiene por fin todo lo que quería. O quizá no. Su matrimonio parece cada vez más un préstamo que un compromiso para toda la vida, y la imagen que tanto ha trabajado para construir está deshilándose ante sus propios ojos. Con un nuevo rol y un pasado lleno de secretos, Leah debe decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para mantener aquello que robó.
La oportunista me encantó por ser un libro totalmente distinto a cualquier otro que hubiera leído. La villana era nuestra protagonista, hacía cosas muy cuestionables, y los personajes principales estaban envueltos en una red de mentiras, secretos y manipulaciones.
Me alegró saber que ese final (que podía haber sido cerrado) no era definitivo, puesto que todavía debía conocer los puntos de vista de Leah y Caleb, las otras dos partes implicadas además de Olivia.
Reconozco que saber que esta segunda parte tendría a la arpía pelirroja como protagonista me desinfló un poco, puesto que prefería seguir la historia de Olivia y Caleb por ellos dos; pero Tarryn Fisher no decepciona. He disfrutado esta obra casi tanto como disfruté la anterior.
El libro empieza fuerte, sólo las primeras frases ya me dejaron con la boca abierta. Y ésta será tan sólo la primera sorpresa de muchas.
A pesar de mis reticencias, debo reconocer no sólo que Leah resulta menos odiosa cuando es la narradora, sino que es divertido conocer los hechos desde su punto de vista. Caprichosa, malhablada y mordaz, algunos de sus diálogos no tienen desperdicio y me sacaron una carcajada.
Es el claro ejemplo de que empatizar con el personaje consigue que lleguemos a entender su postura e incluso a sentir compasión por él. Es lo que me pasó con Leah: sí, es un mal bicho. Es manipuladora, cruel, vengativa, egoísta y malvada; pero repito que en esta obra no he llegado a aborrecerla como lo hice en la anterior (y como lo haré en el siguiente libro, que ya está leído).
Aunque soy team Olivia, en ocasiones llegaba a preguntarme quién era el verdadero villano de todo esto: si Caleb, Leah u Olivia. Telita con los tres.
Me encantan no sólo los personajes que crea la autora, también su forma de narrar. Su pluma me atrapa irremediablemente, y el interés de la trama, repleta de secretos y giros, me engancha a más no poder. La forma de escribir me parece magistral y el ritmo es súper ágil.
Al igual que la primera parte, ésta alterna capítulos del presente con episodios del pasado, en los que conoceremos más a fondo la vida de Leah y su relación con Caleb.
El desenlace, igual que el principio, deja con la boca abierta. No negaré que es algo que me planteé en algún momento de la lectura, pero la forma en que ocurre y el contexto en el que esa revelación se desvela son muy potentes. Un final que promete y que deja con muchas ganas de devorar el tercer y último libro (de hecho, lo empecé al poco de acabar éste).
Reseña de La oportunista AQUÍ
La pelirroja es la segunda parte de una trilogía adictiva que no me cansaré de recomendar; llena de mentiras, secretos, traiciones, engaños, manipulaciones y sorpresas.
Leyna
