Una chica del montón es la que dice «Estoy llegando» cuando todavía está en la ducha; la que es adicta a las series, la pizza y el chocolate; la que piensa que leer los botes de champú en la ducha cuenta como estudiar portugués; la que cree que el mejor método anticonceptivo es que su chico se deje los calcetines puestos; la que busca sus síntomas en internet y deduce que le quedan veinticuatro horas de vida, y la que encuentra cualquier excusa para no salir a correr, incluso quedarse en casa por si llama Ryan Gosling.
Porque no nacemos sabiendo ni maduramos sin equivocarnos, Chica del montón se aprovecha de todos nuestros tropiezos para ilustrar con humor e ironía la vida de una chica cualquiera.
Chica del montón es un libro narrado en forma de viñetas (a color) llamativas y simpáticas, que describen con soltura y desenfado muchas situaciones en las que nos encontramos en nuestro día a día.
La obra está dividida en varias secciones: la universidad, las relaciones de pareja, la familia, compartir piso, la vida laboral...
Este libro se lee solo y de un suspiro. Me he puesto con él esta mañana y no lo he soltado hasta llegar al final; lo he devorado del tirón. Se trata de una lectura sumamente entretenida y amena.
Nada más leer la sinopsis supe que esta obra era para mí, que soy también una chica del montón que, como dice la sinopsis, adora las series, es adicta a la pizza y al chocolate, dice que está de camino cuando aún no ha salido de casa y es algo hipocondríaca.
No me equivocaba, pues me he sentido identificada con muchas de las situaciones retratadas, y seguro que todos los lectores también lo harán.
La propia portada y contraportada es una viñeta en sí misma, real como la vida xD
A lo largo de la reseña tenéis fotos de alguna de ellas (pinchad encima para ampliarlas).
Chica del montón es una obra divertida, ligera y fresca que os hará sonreír y asentir con la cabeza en más de una ocasión.
Leyna

