TE DAMOS LA BIENVENIDA A VAMPS, UNA ACADEMIA DE ÉLITE EN LOS ALPES SUIZOS PARA LOS HIJOS DE LAS FAMILIAS DE VAMPIROS MÁS RICAS Y PODEROSAS.
Dillon no pertenece a ese mundo, es un dhampir (mitad vampiro, mitad humano) que ha sido enviado a VAMPS para aprender a potenciar su lado vampírico. Metido en la boca del lobo, deberá dejarse llevar por sus colmillos si quiere sobrevivir.
Pero la sangre nunca miente y por las venas de Dillon corre algo especial que el resto no tiene. Y a medida que su poder crece, también lo hace la diana que lleva en la espalda...
Reconozco que me costó entrar en la historia, quizá porque desde el principio presentan a un montón de personajes de golpe o porque los capítulos son bastante largos. El caso es que no he acabado de conectar ni con la trama ni con el elenco.
El libro gira entorno a Dillon, un joven mitad vampiro mitad humano que ingresa en esta academia vampírica de élite. Allí se dará cuenta de que su sangre es especial y de que por sus venas corre un gran poder. Tendrá que mediar con muchas cosas al mismo tiempo, teniendo en cuenta que, además de descubrir costumbres de esa raza que ni esperaba ni conocía, sus compañeros y compañeras no están contentos con su ingreso en el centro. Me recordó un poco a Harry Potter: un alumno nuevo y super especial, que en absoluto es como los demás, con habilidades únicas y que resulta escogido para llevar a cabo cosas que ni siquiera comprende.
El argumento es sencillo, aunque tiene toques de misterio y de romance, pero pensaba que habría más movimiento y más dosis de mamarracheo. Parece que en próximos libros (sí, se trata de una saga) habrá más amor y acción.
La forma de escribir de la autora la he sentido extraña: creo que se expresa bien en lo narrado y en las descripciones, pero los diálogos no me han convencido. Los sentía forzados, impostados; no me los creía. Puede que influya el hecho de que las relaciones que se entablan entre los personajes no me parecían realistas, ya que en muchas ocasiones sentía que tenían demasiada confianza entre ellos. Muchos de los miembros del elenco sí que se conocían, pero me dio la impresión de que el prota se siente cercano a ciertos personajes muy rápido, hasta el punto de que le piden cosas íntimas o importantes como para contárselas a alguien que te acaban de presentar. Entiendo que la autora debía establecer relaciones deprisa para que fueran pasando cosas, pero al suceder tan pronto y de golpe no lo encontré coherente.
Mi sensación constante durante la lectura es que la idea es buena e interesante pero que no acaba de arrancar; considero podía haberse explotado muchísimo más. El ritmo, quizá porque la trama no terminaba de engancharme y porque, como ya he comentado, los capítulos son largos, me resultó lento y pesado. Y eso que no es un libro largo y que van ocurriendo hechos a lo largo de la historia que son curiosos y que despiertan intriga.
El final nos deja con una gran revelación y, aunque ésta sea una obra más bien introductoria, espero que las siguientes tengan más chicha.
Leyna
