
Con diecisiete años, Ashley ha tratado siempre de complacer a todos (especialmente a su madre, enferma de cáncer). Sus notas son altas, su novio es guapo y ella misma es preciosa. Ashley tiene también un gran corazón y su mayor pasión son los animales, a quienes dedica tiempo como voluntaria en un refugio local de animales abandonados.
Cuando la nueva novia de su padre le ofrece la oportunidad de convertirse en una modelo profesional, surgen las dudas. Siempre ha soñado con eso, aunque las responsabilidades le atormentan.
Ashley no se puede quejar: es guapa, saca buenas notas, tiene un novio encantador, y su madre va recuperándose de su enfermedad.
Aunque no le hace gracia pasar el verano separada de su novio (pues éste se va a ejercer de monitor de campamento) piensa pasárselo en grande con los animales del refugio y su mejor amiga. Para nada esperaba que sus planes fueran a cambiar tanto: en primer lugar, su novio corta con ella la noche antes de marcharse; luego, su padre le presenta a su nueva novia ex modelo; y por último, Ashley cada vez encuentra más cercana y satisfactoria la idea de empezar a trabajar de forma profesional sobre las pasarelas. Para poder tener una oportunidad en ese mundillo debe presentarse a una convención para jóvenes promesas en la que aprenderá muchísimo, vivirá momentos bochornosos, conocerá a gente muy interesante y recibirá alguna que otra zancadilla por parte de sus compañeras.
Si bien no estará en vuestra lista de libros memorables, Ashley y su historia vienen cargaditas de promesas seductoras: es una novela autoconclusiva (aunque la editorial publicará un segundo libro que tratará sobre su mejor amiga, amante de la pintura y maltratada por su ex pareja); su poca extensión resulta ideal para leer una tarde tumbada al sol o en épocas de ajetreo; y tiene una trama realista, perfecta para personas que al igual que yo leen muchas obras de género paranormal y quieren darse un respiro de vez en cuando.
Me llamó la atención la trama porque creo recordar que sólo he leído un libro sobre modelos, y era completamente diferente. Posando como Ashley narra los inicios, las cosas más básicas de ese universo. Me gustó que a pesar de ser ése el tema principal, también tengan importancia otros aspectos, como el cáncer de su madre, la ruptura con el chico con el que salía desde hace dos años, o su experiencia cuidando animales en el refugio.
La protagonista se encuentra en la tesitura de conseguir lo que se propone a cambio de sacrificar cosas que la llenan y la hacen feliz, o abandonar su oportunidad de ser modelo para seguir con su vida tal y como hasta ahora. Mientras intenta conservar e intercalar ambas actividades se dará cuenta de que cada vez la resulta más difícil combinarlo todo.
Ashley es una chica independiente, segura, con la cabeza bien amueblada y los pies en la tierra, inteligente, entregada y volcada en lo que hace. Es voluntaria en un refugio de animales y se desvive por encontrar un hogar para cada uno de ellos. Por eso, cuando se propone conseguir algún trabajo como modelo, ella y la gente que la rodea saben que nada podrá pararla, aunque ese ambiente desconocido la asusta y merma la seguridad que la caracteriza, lo que la llevará a tomar ciertas decisiones que no la acaban de convencer; pero a pesar de ello intentará mantenerse fiel a sus principios.
Los personajes secundarios planean a lo largo de la novela, pero resulta difícil decir quién tiene más revelancia, pues son muchos y la mayoría se encuentran en un segundo plano. Los más influyentes para Ashley son su madre, exigente y perfeccionista donde las haya, su padre permisivo y cariñoso, la novia de éste (quien la inicia en el mundo de las modelos apuntándola a la convención) persona extrovertida y carismática, y la mejor amiga de la protagonista, sensible y trabajadora.
Antes de acabar quiero dejar un aviso para los futuros lectores: cuando queráis daros cuenta, ya estaréis llegando al final. Yo le empecé y le acabé en el mismo día, es un libro que se lee solo.
Posando como Ashley asegura una lectura agradable y ligera sobre un tema, en mi opinión poco explotado, como son los inicios en las pasarelas. Aporta una visión diferente y fresca combinada con otros elementos cercanos, curiosos y serios. En definitiva, en un buen (y corto) aperitivo que no cuesta nada digerir.
Leyna