Caleb es un hombre atormentado. Un vanirio, un ser inmortal creado por los dioses escandinavos para proteger a los humanos de aquellos que no han sabido resistirse a la sangre y al poder. Ahora ha llegado a Barcelona para dar con la extraña organización que está secuestrando y asesinando a todos aquellos que son como él. Busca venganza y no dudará en llevarse a Eileen Ernepo, la hija del científico loco que está experimentando con los cuerpos de sus amigos. Ella será la respuesta a toda aquella red de sangre e injustificada violencia hacia los suyos. Eileen tendrá que pagar. Sin embargo nunca imaginó que la joven se convertiría en su perdición.
Eileen vivía su vida dentro de una apacible normalidad. Trabajaba en la empresa familiar como Relaciones Públicas, tenía un buen sueldo y quería con locura a su huskie y a los dos únicos amigos que mantenía desde la infancia. Además se acababa de licenciar en Pedagogía y le habían ofrecido un excelente trabajo en Londres en un proyecto de educación. Aquella era la oportunidad perfecta para huir de las garras de su padre, Mikhail, un hombre que no la quería y que la culpaba de la muerte de su madre Elena. Huiría de él por fin. Lo que no podía imaginar era que aquella misma noche un hombre iracundo y terriblemente atractivo la secuestraría y la introduciría a la fuerza en un mundo lleno de mitología, magia, clanes, sangre y colmillos.
Eileen tenía grandes planes para su vida: acababa de terminar una carrera que la apasionaba, trabajaría en Londres de lo que más la gustaba, y perdería de vista a su padre de una vez por todas. Sin embargo, antes de que Eileen pueda marcharse, un atractivo y poderoso hombre irrumpe en su habitación y la acusa de hacer cosas horribles, secuestrándola y enseñándola un mundo que Eileen jamás imaginó que existiera. Caleb es un vanirio, un ser creado por los dioses con el objetivo de proteger a los humanos. En cuanto él y los suyos se enteraron de que una organización estaba secuestrando a gente de su raza para investigar con ellos y después torturarlos y matarlos, no pararon hasta dar con los culpables. Las pistas le llevarán hasta el hogar de uno de los jefes de la incorporación y su hermosa hija, también implicada. Los deseos de venganza bullen en su interior y se jura que padre e hija pagarán con creces lo que han hecho.
El Libro de Jade empieza fuerte desde el principio: seres desconocidos, acción a raudales y misterios que de primeras desconciertan mucho. Comencé la novela un tanto descolocada, y con curiosidad por saber qué estaba pasando, pero pronto esos secretos dejarán de serlo para dejarte entrar en un mágico universo encabezado por criaturas fuertes y atrayentes. No sabía nada sobre los vanirios, y aunque los berserkers sí que me sonaban, tampoco había leído nada sobre ellos. Creo que ambas razas, y la forma en que Lena las ha mezclado, aportan originalidad a la historia; y esa trama plagada de traiciones, entresijos, sorpresas y luchas dan a la novela toques suculentos y variados.
Si hay algo que no se puede negar es la gran cantidad de ingredientes que podemos encontrar en la obra: drama, amor, intriga, acción, sexo, aventuras, emoción e incluso puntos de humor.
A pesar de sus 555 páginas, realmente el libro engancha y te incita a seguir leyendo; y el lenguaje que emplea la autora es directo, intenso y atrevido. Peeeeero (sí, tengo un par de "peros") hay algo que no me ha gustado.
Después de contaros lo bueno del libro, ahora toca ver la otra cara de la moneda. Me resultaba cansino y muy repetitivo que desde el punto de vista de todos Eileen fuera tan perfecta: tan guapa, tan lista, tan buena... en resumen, tan poco creíble. De todas formas, para mí, el principal fallo del libro son los personajes principales, en especial Caleb. Eileen me desconcertaba por su actitud: tan pronto es una mujer fuerte, decidida y contestona como se convierte en la persona más frágil, vulnerable y sensible del planeta. Y cuando no me confundía, me resultaba indiferente. Al vanirio le odié en muchas (muuuchas) partes del libro. Y odié su forma de pensar y actuar. Caleb es machista, posesivo, egoísta, dominante, agresivo y celoso hasta el extremo, me hierve la sangre la forma en que trata a Eileen, las cosas que le hace y le dice. Su forma de ser es más típica de los protagonistas de novelas ambientadas en la Edad Media que de personajes actuales, y en el caso de los primeros puede "entenderse" porque así eran las cosas en la época, pero no en el siglo XXI.
El elenco es amplísimo, y los personajes que más me han gustado son los secundarios, en especial Daanna (la comprensiva y carismática hermana de Caleb), Ruth (la mejor amiga de Eileen, divertida, espontánea y muy pícara) y Menw (un interesante vanirio que ha despertado mi interés) Me alegro de que cada libro de la saga tenga unos personajes principales diferentes; los que van a protagonizar la segunda y tercera obra (porque no sé quiénes serán los de la cuarta y quinta) prometen grandes historias. Se nota que, además, la autora ya nos prepara para las siguientes tramas, nos presenta a los nuevos protagonistas y nos deja entrever parte de lo que encontraremos en futuras novelas.
ADVERTENCIA: El libro contiene escenas bastante fuertes. Quedáis avisad@s El Libro de Jade es el primero de una pentalogía, al que le siguen "El Libro de la Sacerdotisa" y "El Libro de la Elegida". Esos tres son los publicados hasta ahora, y del cuarto y quinto aún no tenemos noticias.