
Cala Tor siempre ha sabido cuál era su destino: tras graduarse en el Instituto Mountain será la compañera de Ren Laroche, el sexy lobo alfa a cuyo lado luchará y dirigirá su manada, además de proteger los emplazamientos sagrados de los Guardas. Pero cuando infringe las leyes de sus amos al salvar a un guapo chico humano que salió de excursión, Cala empieza a cuestionarse su destino, su existencia y la esencia del mundo que conoce. Si se atiene a los mandatos de su corazón, puede perderlo todo... incluida su propia vida. ¿El amor prohibido merece el máximo sacrificio?
Cala es un Vigilante, ser que puede transformarse en lobo a su antojo y cuya misión es proteger a los Guardas, una serie de magos con increíbles poderes que les dan todo lo que necesitan (dinero, casas, estudios, transporte, ropa...) a cambio de ese servicio.
Como alfa de los Nightshade, debe unirse con el macho alfa de los Bane para crear juntos una nueva manada.
A pesar de la confusión que existe en su interior, Cala siempre había aceptado este hecho... hasta que durante una de sus vigilancias, y saltándose las normas, salva de la muerte a un humano por quién empieza a tener fuertes sentimientos.
Me gusta el tipo de hombres lobo (shhhhh... ¡que no os oigan llamarlos así! xD) que Andrea Cremer ha inventado: además de tener la típica fuerza, agilidad, rapidez y sentidos súper desarrollados, pueden transformarse cuando quieran ¡sin destrozar su ropa! y su sangre es fundamental, necesitando beber de otros Vigilantes cuando se encuentren heridos, débiles o moribundos.
Su trabajo de proteger a los Guardas es otro de los aspectos innovadores que la autora incluye en esta trama de magia, secretos, acción y romance.
La historia va más allá de lo que puede parecer en un principio. Además de tratar sobre la nueva manada (y lo que conlleva) y sobre el triángulo que protagonizan Cala, Ren (el alfa con quién está comprometida, que la gusta pero del que no termina de fiarse) y Shay (ese humano misterioso que, sin saber por qué, es tan especial para los Guardas... y para ella), también tienen mucha importancia la función de los Vigilantes y el pasado de estos seres sobrenaturales.
Las dos manadas y los magos que las gobiernan hacen que el elenco de personajes sea muy amplio.
De parte de los Nightshade y liderados por Cala, está Ansel (su hermano, inocente y confiado), Bryn (su mejor amiga, alegre y comprensiva), Mason (divertido y despreosupado) y Fey (decidida y luchadora)
Por el lado de los Bane, la manada de Ren, se encuentra Sabine (borde y atrevida), Cosette (asustadiza y callada), Dax (fuerte y orgulloso) y Neville (sensible y talentoso).
Cala es una persona valiente e independiente que es plenamente consciente de la responsabilidad que tiene, y eso la hace sentirse insegura e indefensa. Tiene carácter y decisión, pero los acontecimientos que está viviendo hacen que se muestre vulnerable y emotiva.
Ren no me ha gustado, a pesar de intentar parecer el típico chico peligroso, chulo, sexy y malote también es posesivo, dominante, machista y egoísta.
Parece que quiere a Cala, o eso da a entender, pero no me gusta su trato hacia ella. Me cabreó todo lo que la presionaba, las confianzas que se tomaba y que la tratara como si fuera un objeto del que presumir y alardear.
Que la sociedad de los Vigilantes sea machista no quiere decir que él tenga que comportarse así. Vale que las hembras tienen que permanecer puras hasta la unión mientras que los machos pueden estar con todas las mujeres que quieran, pero me parece una falta de respeto que, sabiendo que a los 18 años tiene que casarse con Cala, Ren se pusiera a salir con un montón de chicas delante de sus narices (y luego se ponga celoso a la mínima).
Me enervaba leer cómo la sobeteaba cuando le apetecía, y me pareció extremadamente egoísta que la presionara para que ambos tuvieran más intimidad, siendo consciente de que aunque a él no le pasara nada, a Cala podrían castigarla por eso (si tanto te preocupas por ella no la incites a hacer cosas que la van a perjudicar)
Cala se siente atraída por él, supongo que por ese instinto animal de los Vigilantes, pero es cauta. Tiene claro que no quiere ser una más en su lista de conquistas, no termina de fiarse de él y su orgullo la lleva a rechazarle y la impide que se deje llevar.
El final del libro me ha mostrado a otro Ren, así que esperaré las siguientes entregas para ver si mi opinión sobre él cambia.
Shay es el tercero en discordia. Cala tuvo un sentimiento fortísimo por él desde que le vio por primera vez y le salvó la vida. No sabe qué es lo que les une, pero siempre está presente en su cabeza.
Al contrario de lo que cabría esperar, no la teme, y la atracción es mutua. No soporta la relación entre los dos alfas, aunque siempre está dispuesto a escuchar y sacar una sonrisa a nuestra protagonista.
Es un chico decidido, intrépido, inteligente y divertido, aunque su carácter y su orgullo también saldrán a la luz.
El ritmo es ágil y no hay puntos muertos, pues siempre están ocurriendo cosas. Como ya he mencionado, hay varias subtramas que se entremezclan y que abren diversos frentes.
También me gustaron mucho las relaciones entre los personajes secundarios, aunque habría preferido que la autora profundizara más en ellas.
Hay cosas totalmente predecibles, así como hechos absolutamente sorprendentes. En concreto, el final. Me esperaba algo, pero no todo lo que pasó ni la forma en que se desarrolló.
Es un desenlace muy abierto y no me imagino como puede transcurrir la segunda parte, pero promete más amor, más sorpresas y mucha más acción.
Sombra Nocturna es el primer libro de una trilogía, cuya continuación (Wolfsbane) se publicará en verano de este año en inglés, por lo que espero que a finales del 2011 esté en nuestras librerías.
Si os apetece leer una historia de hombres lobo, magos, pactos, tradiciones, secretos, luchas, amores imposibles y prohibidos, sangre, traiciones, espíritus y misterio, adentráos en esta peculiar novela y dejáos acompañar por unos carismáticos personajes en sus escenas frenéticas, enigmáticas y apasionadas.
Leyna