Quizá hayas jugado alguna vez a ¿Qué prefieres? Si no, tampoco importa, porque este libro lleva el juego un poco más allá. Atrás quedan opciones como mar o montaña, carne o pescado, activo o pasivo. Aquí lo que encontrarás es conflicto del bueno. ¿Saber cuándo te vas a morir o cómo te vas a morir? Preguntas que generen polémica, que pongan en aprietos la ética del grupo o provoquen arcadas del disgusto. ¿Lamer unos pies con sabor a queso o un queso con sabor a pies? La Mandanga usa su habilidad para los juegos de palabras, las ilustraciones y el humor negro para dar forma a este libro, que sacará la mejor y la peor versión de la gente que te rodea. Un recorrido tronchante en el que descubrirás quiénes son en realidad tus amigos y familiares. Acaba con el aburrimiento y afronta los verdaderos dilemas de la vida.
El título no puede ser más acertado, y la frase “500 preguntas envenenadas” lo borda.
Este libro propone cuestiones imposibles. Imposibles de verdad. Algunas son muy difíciles de responder, pero otras, uf, cuesta decantarse por una de las dos opciones propuestas.
Tenemos 5 secciones de preguntas:
1. Familia. Incluye preguntas para hacer a familiares e incluso cuestiones sobre mascotas.
2. Amor. Preguntas sobre relaciones, sexo o para hacer a tu pareja/follamig@
3. Amigos. Abarca desde cuestiones sobre fiestas, pisos compartidos y viajes hasta preguntas que hacer a tu círculo de amistades.
4. Trabajo. Jornada laboral, compañeros de empleo, sueldo, cena de empresa, etc.
5. Muerte. Elecciones sobre muerte, enfermedades y resurrecciones (entre otras).
Además de las 500 preguntas, la obra también cuenta con ilustraciones a color, páginas de frases graciosas, chistes, gags y juegos (como el de follar, casar, matar).
Uno de los puntazos del libro es que puede disfrutarse solo o con compañía. Podemos leer lo que propone y pensar qué escogeríamos, reflexionando en solitario, o hacerlo con amigos, familiares y pareja. Las risas están aseguradas. Con mis amigos hago el siguiente juego: a cada uno se le hace una pregunta y el resto tienen que adivinar qué elegirá; quién acierte gana un punto y el que acabe con mayor puntuación gana el juego.
Me gustaron mucho ciertos detalles, como que al final aparezca un test desplegable sobre qué tipo de psicópata somos o que en el interior de las contraportadas venga una lista de hechos y famosos para poder crear nuestras propias preguntas imposibles (¿Rodar una porno con Leticia Sabater o tatuarte en la frente la cara de Sandro Rey?)
Lo que descubrirás a continuación te sorprenderá es un libro atrevido, divertido y desafiante que te hace reflexionar a la vez que pasar un rato tronchante y muy loco.
Leyna
