Un colegio, un tiroteo, 54 minutos y una venganza: todos tienen razones para temer al chico de la pistola. 10.00 horas: El director de la Opportunity High School acaba su discurso, dando la bienvenida a un nuevo semestre a toda la promoción y animando a los alumnos a que destaquen y luchen por conseguir buenos resultados. 10.02 horas. Los alumnos se levantan para salir del auditorio y acudir a la siguiente clase. 10.03 horas. Las puertas del auditorio no se abren. 10.05 horas. Alguien empieza a disparar. Durante cincuenta y cuatro minutos terribles, cuatro alumnos cuentan el terror que reina en la sala cuando un estudiante pone en marcha su venganza; una venganza que se convertirá en el último juego de supervivencia.
Balas en la pizarra narra los intensos y traumáticos minutos que experimentan los alumnos de un instituto cuando un joven los encierra en el auditorio y comienza a disparar. Sus víctimas podrían parecer fortuitas, azarosas, y en parte lo son, pero el chico que inicia la masacre tiene un claro objetivo: un fin y unos motivos que le llevan a protagonizar esa horrible situación (y que el lector irá descubriendo poco a poco).
La obra está narrada por cuatro personajes: Autumn, Sylv, Tomás y Claire. Autumn es la hermana de Tyler, el tirador; una chica reservada que ama bailar con toda su alma. Sylv es la novia de Autumn, que ve a su pareja alejarse cada vez más a media que las tragedias en su vida se suceden. Tomás es el hermano de Sylv y está dispuesto a todo con tal de protegerla. Por último tenemos a Claire, la ex novia de Tyler.
Gracias a los diferentes puntos de vista podemos saber cómo se afronta la catástrofe desde diferentes situaciones: como víctima, como familiar de las víctimas y como gente cercana y querida del atacante.
Todos los protagonistas tienen un pasado que les une de alguna forma al tirador, y sus secretos se irán desvelando a través de los flashbacks que se alternan con el presente. Algunos podemos intuirlos pero otros nos pillarán por sorpresa, así como ciertos acontecimientos que no me esperaba.
Los capítulos son cortos y al final de cada uno encontramos publicaciones en diferentes redes sociales sobre lo que va ocurriendo durante el tiroteo y cómo se vive desde fuera.
Este libro cuenta con una trama interesante, original e impactante que mantiene en vilo y crea expectación; lo que no me ha gustado es que siento que faltan detalles e información sobre algunos hechos del pasado de los personajes.
El final me dejó un sabor agridulce. Está claro que un argumento así desemboca en un desenlace triste, pero reconozco que las últimas páginas otorgan una sensación de tranquilidad.
Balas en la pizarra narra una historia dura, desgarradora y que provoca estar en tensión mientras trata temas serios que van desde los malos tratos hasta el abuso.
Leyna






