«Yo, Penny Lane Bloom, estoy saliendo con alguien. Exacto. La chica que fundó el Club de los Corazones Solitarios y juró no volver a quedar con chicos durante el resto de su vida tiene novio. Y, no, las ranas no han criado pelo y no me he vuelto loca.,, Ahora tengo el novio que merezco. Es amable, inteligente y divertido. ¡Ah! Se me olvidaba comentar que es un pibón. Aunque, claro, siempre hay un pero... Para nada quiero convertirme en una chica de esas. Ya sabes a cuáles me refiero: esas que dejan tiradas a sus amigas en el instante mismo que se echan novio. He hecho un juramento: jamás seré así. No puede ser tan difícil…»
Cuando Penny Lane creó el Club de los Corazones Solitarios con un solo miembro: ella, no podía imaginar que iba a convertirse en algo tan grande, que contaría con más de treinta socias que la apoyarían en todo lo que hiciera, y tampoco que podría llegar a cruzar las fronteras del instituto, y tal vez del estado... Pero lo que tampoco imaginaba es que iba a encontrar al mejor chico del mundo: inteligente, cariñoso, comprensivo y... súper mono. ¿Es incompatible tener novio y seguir con el club más increíble del mundo? ¿O tendrá que sacrificar algo, quizá lo que más le importa?
A pesar de que El Club de los Corazones Solitarios acabó cerrado y no parecía que fuera a tener continuación, me alegró saber que habría un libro más. La historia de Penny me gustó mucho y sentía curiosidad por cómo se desarrollarían los acontecimientos tras el final de la primera obra. Sin embargo, a pesar de disfrutar con la lectura de Mucho más que un Club de Chicas, siento que la novela no era necesaria y que aporta menos de lo que esperaba.
Con Penny y Tracy he tenido mis más y mis menos. Penny tiene momentos brillantes, habla genial y agradecí que pusiera en su sitio a más de uno, pero a veces me daba la impresión de que era demasiado fría. La verdad es que en más de una ocasión tuve ganas de meterme en el libro y zarandearla hasta que entrara en razón y dejara de hacer tonterías.
Con respecto a Tracy, me gusta que sea tan bromista, dicharachera y espontánea, pero me cansaban sus comentarios sobre lo extraordinaria qué es, siempre echándose flores, y no me agradó que tuviera cierto gesto que, de hacerlo un chico, ella y su club criticarían.
El resto de personajes me han gustado bastante.
Ryan es un encanto: atento, divertido, cariñoso, dispuesto, pícaro, comprensivo… Tiene más paciencia que el Santo Job, lo que aguanta no lo soportaría nadie.
Diane, amiga de Penny y ex de Ryan (que en el primer libro no me caía bien al principio aunque luego me acabó ganando), se muestra igual de amable pero más valiente y atrevida. Me pareció digna de admiración por muchas cosas que hace.
Bruce es un alumno de intercambio simpático y agradable, me ha caído en gracia.
La pluma de la autora es de lo mejor de la novela: juvenil y fresca. Todo lo referente al club y al instituto me interesaba, al igual que muchos de los momentos Penny-Ryan por esa complicidad y feeling que desprenden.
El ritmo es muy fluido, la obra se lee rapidísimo.
A pesar de que, en mi opinión, la narración y el ritmo son mejores que los de el libro anterior, la historia me ha resultado más floja. Pensaba que la trama iba a ir por otros derroteros: por la sinopsis me había hecho a la idea de que el argumento giraría en torno a Penny intentando compaginar el club y su relación con Ryan, pero el verdadero problema no se debe a eso, y lo peor es que el motivo de conflicto me ha resultado absurdo. Tengo la sensación de que la autora no sabía cómo llevar la historia, improvisando y creando escenas que a mi parecer se ven forzadas.
La novela me habría gustado mucho más si la trama si se hubiera enfocado de otra manera.
Reseña de El Club de los Corazones Solitarios AQUÍ.
Mucho más que un Club de Chicas me ha gustado mucho, sobre todo por la forma de escribir de la autora y por lo amena que resulta su lectura, pero la historia me ha recordado a la del primer libro y no aporta tanto como debería para demostrar hacía falta una segunda parte.
Leyna