Alice
ha soñado con Max durante toda su vida. Juntos han viajado por todo el
mundo y se han enamorado profunda e irremediablemente. Max es el chico
de sus sueños,
y solo de sus sueños... Pero el día en que lo conoce en realidad se da
cuenta de que los sueños no son siempre lo que parecen.
"Yo
inventé a Max. Por lo menos eso es lo que siempre he creído. Todos los
ídolos de mi infancia combinados en un único
chico perfecto. Pero acabo de descubrir que estaba equivocada.
Porque en la puerta del aula, mirándome directamente a los ojos, está
Max. Mi Max. El Max de mis sueños. El Max que no existe."
Dreamology me ha sorprendido muuuuy gratamente. La trama me llamaba un montón y al hojearlo se veía que sería ameno, pero
aún así me ha gustado más de lo que esperaba.
En
parte gracias al ambiente animado y desenfadado de la novela; en parte
debido a sus curiosos personajes y en parte por su sentido del humor.
Me encanta toda esa dualidad sueño-vigilia y, sobre todo, lo
realistas que son las reacciones de los protagonistas en sus
sentimientos, acciones y pensamientos una vez que descubren que la
persona con la que llevan soñando desde niños existe de verdad. Alice
se ha aferrado a los sueños y al Max que conoció allí, por lo que su
alegría al conocerlo en la vida real es inmensa, a pesar de que no se
muestre igual que en el mundo onírico. Max, en cambio, aunque adora sus
sueños, ha pasado por ciertas situaciones que
provocaron que quisiera centrarse en su vida estando despierto, y no
sabe cómo manejar lo que está ocurriendo. Tiene cosas y personas que le
importan, por lo que el
hecho de que Alice aparezca hace que para Max sea difícil reconciliar los dos universos que ahora se han juntado.
La
autora sabe ponerse a la perfección en la piel de cada uno,
convirtiéndolos en dos personajes muy creíbles y con los que no cuesta
empatizar. Entiendo
la perspectiva de ambos a lo largo de todo el libro, excepto durante
las últimas 30 páginas (donde sus idas y venidas me parecieron
innecesarias y cansinas).
El
mundo de los sueños siempre ha despertado mi curiosidad, por lo que
disfruté con los datos y la información sobre el tema: me resultó
interesante
y está muy bien conectado con la trama.
Los personajes son peculiares y cercanos, resulta casi imposible no encariñarse con ellos. Alice
es una joven espontánea que posee una imaginación desbordante. Max,
responsable, maduro y práctico, sabe sacar su lado guasón y juguetón. El
resto del elenco es muy variopinto: tenemos
a un compañero de clase excéntrico y extravagante que no se separa de
su sugway, a una mejor amiga ingeniosa y directa, a un
médico estrafalario que siempre viste con ropa de deporte o
a un padre que es un desastre en la cocina pero muy bueno con los aportes científicos, entre otros.
La obra alterna los sueños de Alice con el mundo real, por lo que el ritmo es bastante ágil y fluido. La
narración, por su parte, me ha maravillado: es natural, desenvuelta y refrescante. Los pensamientos de Alice y los diálogos aportan constantes momentos
de humor a la trama.
Dreamology es un libro entretenido, fresco y divertido con una historia interesante, una pluma fantástica y unos
personajes increíbles.