Los riesgos son mayores. Las brujas son más letales. Y el romance es aún más intenso. Adonde ella vaya, él irá. Donde ella se quede, él se quedará. Hasta que la muerte los separe. Lou, Reid, Coco y Ansel huyen no solo del aquelarre, sino también del reino y de la Iglesia. Son fugitivos y no tienen donde ocultarse. Para sobrevivir, necesitan aliados. Y unos muy poderosos. Pero mientras Lou se preocupa cada vez más por salvar a sus seres queridos, se adentra en el lado oscuro de la magia. Y el precio a pagar podría ser la persona a la que más teme perder: Reid. Ellos están unidos por un juramento y solo existe una cosa que puede separarlos: la muerte.
La primera parte de Asesino de brujas me encantó y sé que estará entre mis mejores lecturas de este año. Aunque este libro no me ha gustado tanto como su obra predecesora, me ha dejado con muchas ganas de conocer el desenlace de la trilogía. Menos mal que Puck tiene pensado traer a España la tercera parte poco después de que se publique en inglés, ¡hurra!.
La historia comienza casi al final del primer libro, con los personajes en el bosque, perseguidos por brujas, chasseurs y el rey, y teniendo que planear un enfrentamiento con Morgane pero sin contar con aliados. Y esa es precisamente la premisa de este libro: buscar alianzas con otros grupos de brujas y seres para conseguir parar los pies a Morgane antes de que sea demasiado tarde.
Si bien es cierto que los personajes nuevos son curiosos e intrigantes (de alguno espero saber más) me sigo quedando con los que ya conocemos: Coco es apañada y comprensiva, Madame Labelle una bruja obstinada y decidida, Beau el petulante de siempre y Ansel el joven de buen corazón que siempre intenta ver lo mejor de las personas. Lou y Reid, nuestros protagonistas (que una vez más se alternan a la hora de narrar los capítulos), siguen siendo la noche y el día, complementándose, aunque la magia parece interponerse entre ellos cada vez más (sobre todo ahora que Reid ha descubierto que también tiene poderes).
Me asombran la narración y el ritmo de estos libros. Me pasó con el primero y me ha vuelto a pasar con este: las hojas pasan solas, cuando quiero darme cuenta ya he leído cientos. Me duró menos de lo que esperaba (y eso que tiene 500 páginas). En cuanto a la narración, me gusta mucho la manera de escribir de esta autora y cómo se mete en la trama y la piel de sus personajes.
En esta ocasión encontramos menos humor, pero no se echa en falta ningún momento porque al ser una historia más intensa y oscura no pegaba un ambiente cómico. También hay menos amor y eso, como romántica que soy, sí que lo eché de menos.
En el primer libro la acción se condensaba al final mientras que en este está más repartida a lo largo de toda la historia. El desenlace se me ha quedado un poco escaso en cuanto a potencia, pero el último capítulo me ha dejado loca. Ganas del tercero.
Hay dos aspectos que no me han gustado: por un lado, la interacción entre Lou y Reid me ha parecido repetitiva. Avanzan y retroceden constantemente,se enfadan y hacen como que no pasa nada y tienen graves problemas de comunicación. Me ponía enferma que no hablaran abiertamente. Era muy frustrante ver como repetían los mismos patrones y conductas una y otra vez, aunque entiendo que ambos están haciendo frente a sus propios traumas. Por otro lado, así como en el primer libro estaba de parte de ambos personajes (aunque en un momento dado tirara más por Lou) en este he sido completamente team Reid. Todo lo que me gustaba de Lou, su sarcasmo, espontaneidad e impulsividad, se ha dado la vuelta. La he visto imprudente, temeraria y egoísta.
Reseña de Asesino de brujas. La bruja blanca AQUÍ
Asesino de brujas. Los hijos del rey prepara la historia para lo que parece un final de saga apoteósico. Aunque me gustara más la primera parte, disfruto leyendo las aventuras de estos personajes.
Leyna