A pesar de que sus amigos y su prometido han intentado protegerla de la oscuridad, ni su magia, ni sus espadas y ni siquiera la luz de las infinitas velas que le proporcionan pueden mantenerla a salvo de un monstruo que se esconde tras unas palabras bonitas y una sonrisa pícara. Ahora, Célie tiene un nuevo motivo para temer a la oscuridad, porque algo (alguien) viene a por ella. Y cuanto más se acerca, más tentada se siente de ceder a los oscuros deseos de esa persona… y a los suyos propios.
Un velo escarlata es la primera parte de la bilogía spin off de Asesino de brujas. Aunque se hace un buen resumen acerca de lo ocurrido en la historia anterior, es recomendable leer la trilogía antes de empezar con esta obra, pues se mencionan varios hechos acontecidos en incluso salen los personajes de la saga principal. Me gustó leer las interacciones entre ellos y reencontrarme con antiguos protagonistas y miembros del elenco.
Cèlie es un personaje que me era indiferente en Asesino de brujas pero con el que no me costó nada empatizar desde el comienzo de este libro. Me dió mucha rabia leer los desprecios e injusticias que tenía que soportar por ser la única mujer cazadora y su tenacidad y su fuerza me convencieron. Resulta muy fácil ponerse en su lugar y apoyarla.
La joven está prometida con Jean Luc, el capitán de los Chasseurs. Nunca me cayó bien y eso no iba a cambiar en esta obra. Sin embargo, considero que la autora ha llevado muy bien todos los asuntos amorosos del libro y que los procesos y la evolución de los mismos son muy creíbles y realistas. Me encantó que Cèlie se hiciera valer y fuera tan sincera con sus deseos y sentimientos, ya que su prometido no solo la sobreprotege en exceso sino que no la deja ser.
Cuando Michal entra en escena, la trama se vuelve aún más interesante. Es un personaje misterioso, oscuro y con encanto. Un vampiro que está buscando algo y que necesita a nuestra protagonista. Y con él, no solo se abre una nueva parte del mundo creado por Shelby Mahurin, también descubrimos a unos seres fascinantes que no habían aparecido hasta ahora.
La ambientación entre colorida y decadente me conquistó. Podemos encontrar ropa vistosa, criaturas peculiares, antros libidinosos y castillos que guardan muchos secretos pero también sangre, cuervos de tres ojos, fiestas macabras y cadáveres entre pétalos de rosa. Preocupantes asesinatos se están sucediendo y deben encontrar al responsable antes de que llegue aún más lejos.
Hay un par de personajes secundarios que me llamaron mucho la atención y que, en ocasiones, son el alivio cómico de la novela. Aunque el libro no tiene gran cantidad de romance sí que hay mucha tensión y química. Debido a las circunstancias entiendo que no se haya avanzado más en ese aspecto, y tampoco me molesta, puesto que me parece coherente la manera en la que se suceden los acontecimientos.
Estoy deseando leer la segunda y última parte para descubrir qué pasará a continuación, ya que el final es frenético e impactante. Aunque cierto detalle lo veía venir, las últimas páginas son inesperadas, intrigantes y potentes.
La única pega que puedo sacar al libro es que hacia la mitad tuve la sensación de que la historia se alargaba en exceso. No siento que la autora meta relleno pero sí creo que se detiene demasiado en determinadas escenas o capítulos.
Un velo escarlata tiene una protagonista con la que resulta sencillo conectar, un vampiro seductor, crímenes atroces que deben ser resueltos y un mundo fascinante.
Leyna



