La exiliada reina mortal de Faerie, Jude, ya no tiene poder alguno y aún
está recuperándose de la traición que ha sufrido. Pero está decidida a
recuperar todo lo que le han arrebatado. Y su oportunidad llega cuando
su hermana Taryn le pide ayuda porque su vida está en peligro. Jude
deberá regresar a la traicionera corte de Faerie si quiere salvar a su
hermana. Pero Elfhame no está como antes de que Jude se fuera. La guerra
es inminente. Y Jude va a tener que entrar en territorio enemigo para
retomar el sangriento juego de poder de los inmortales. Y, cuando una
poderosa maldición se desate y cunda el pánico, Jude deberá elegir entre
consumar su ambición o conservar su humanidad…
Si El Rey Malvado me gustó más que El Príncipe Cruel, La Reina de Nada va un paso más allá convirtiéndose en mi obra preferida de la trilogía.
Para mí esta saga va in crescendo libro a libro y cada uno es mejor que el anterior.
Desde el principio hasta el final es una montaña rusa constante, con giros argumentales, sorpresas y revelaciones que os dejarán con la boca abierta capítulo a capítulo. Me sorprendió lo fuerte que empieza y, a pesar de mi miedo a que ese nivel fuera difícil de mantener, la autora volvió a jugar con el lector sacándose un as bajo la manga que nadie podía ver venir.
Si los otros libros me resultaron ágiles, este me ha parecido aún más fluido y ameno, con un ritmo trepidante y vertiginoso.
Hablemos de los personajes y de la grandísima evolución de los protagonistas. Jude, siempre aguerrida, valiente y estratega, aprende a medir su ambición y ansias de poder en favor de su compasión. Todo un logro teniendo en cuenta el pedazo final del libro anterior. Y Cardan... Me encanta Cardan: es un personaje complejo y lleno de matices (aunque complejo es todo el elenco, haciendo que el lector se plantee su postura y tenga sentimientos encontrados). El desarrollo de Cardan en estas tres obras es brutal: pasa de ser un príncipe insufrible a un rey pasota, para acabar demostrando no sólo su carisma, humor y don de gentes, sino una cabeza muy bien amueblada y una actitud magnánima.
Ya os dije que hacía mucho que no shippeaba tanto a una pareja, pero con esta historia y con Jude y Cardan me ha dado fuerte. Nunca había leído una trama de enemies to lovers tan bien hecha y desarrollada (al menos, ahora mismo, no lo recuerdo). Me encanta su interacción, la intensidad y pasión que desprenden. La mayoría de citas que he resaltado del libro se las dedican el uno al otro.
La trama tiene esos ingredientes que tanto me gustan: giros, sorpresas, acción (aunque habría concedido más páginas al final), magia oscura, manipulaciones, traiciones, secretos y juegos de poder. (¿He hablado ya de la historia de amor?) :P
Como pega, hay algunos asuntos muy secundarios de los que me habría gustado tener más detalles, pero como el 22 de marzo se publica un libro ilustrado sobre Cardan, no pierdo la esperanza de obtener respuestas. Menos mal que habrá una historia extra, porque me da pena despedirme de estos personajes :(
Reseña de El Príncipe Cruel AQUÍ
Reseña de El Rey malvado AQUÍ
La Reina de Nada pone el broche de oro a la que se ha convertido en una de mis sagas preferidas. Acción, sorpresas, un romance intenso, increíbles giros argumentales, estrategias y magia.
Leyna